Cincuenta regalos de amigo invisible por menos de veinte, según a quién te haya tocado
Casi todas las listas de regalos están ordenadas por precio. Ese no es tu problema. Tu problema es que te ha tocado un compañero con el que hablas dos veces al mes, con un tope de veinte euros y sin la menor idea de por dónde empezar.
Así que aquí van ordenadas por a quién te ha tocado.
Apenas lo conoces
Seguro sin ser perezoso. Nada de esto delata que no sabes nada de él.
- Una buena tableta de chocolate de un obrador, no de supermercado
- Un tarro de miel de verdad, local si puede ser
- Sal marina con algo dentro: ahumada, con hierbas, con guindilla
- Una botella pequeña de buen aceite de oliva
- Una crema de manos decente, de las que nadie se compra
- Una vela que huela a una cosa y no a once
- Una lata de té a granel con su cucharilla
- Café de un tostador que pone fecha en la bolsa
- Un juego de postales poco corrientes
- Una bolsa de tela realmente bien hecha
Lo conoces bien
Aquí puedes apuntar.
- El libro que mencionó y nunca compró
- Una copia de una foto que hicisteis juntos
- El caramelo de su infancia, rastreado
- El ingrediente raro que siempre le falta a su receta
- Una suscripción a una revista, tres meses
- El recambio de aquella cosa suya que se rompió
- Un buen cuaderno si todavía escribe a mano
- La mezcla de especias del restaurante que os gusta a los dos
- Un esqueje de tu propia planta, en su maceta
- Una lista de reproducción impresa como listado, con una nota
Ya lo tiene todo
Regálale algo que desaparezca.
- Un pan buenísimo, entregado ese mismo día
- Pasta fresca y un tarro de salsa
- Un solo dulce, pero excelente
- Bulbos para plantar, con el mes escrito encima
- Un jabón que huela a vacaciones
- Semillas de algo comestible para el alféizar
- Leña, si tiene dónde quemarla
- Una botella local que no encuentre en su ciudad
- Envoltorios de cera de abeja, que la gente usa y nunca compra
- Un vale para la panadería de su calle
Es difícil de contentar
Apunta a lo divertido antes que a lo bueno.
- El peor imán de nevera posible, entregado con toda seriedad
- Un trofeo diminuto grabado con algo muy suyo
- La foto enmarcada de un completo desconocido
- Calcetines estrafalarios, pero de los verdaderamente absurdos
- Un puzle de algo aburrido a propósito
- Un librito de chistes malísimos
- Un patito de goma disfrazado de su profesión
- Una bolsa enorme del caramelo que dice odiar
- Un diploma por un premio que te has inventado
- Una planta con fama de indestructible
Quieres hacerlo tú
Lo más barato y lo que más se guarda.
- Algo en tarro: chutney, granola, aceite infusionado
- Galletas en una caja que has decorado
- Un dibujo, por malo que sea, enmarcado
- Un cuadernillo con tus propias recetas
- Algo tejido o cosido, si tienes manos para ello
- Sal o azúcar aromatizados
- Una foto tuya, bien impresa
- Una maceta de hierbas sembradas por ti
- Una recopilación, en el formato que él pueda escuchar
- Una carta — el regalo más guardado de toda esta lista
Los cinco que siempre decepcionan
No por baratos, sino porque no dicen nada:
- Una taza con un chiste
- Cualquier cosa que se enchufe por USB y no haga nada más
- Una tarjeta regalo de una tienda que nunca mencionó
- Bombones en una caja pensada para una gasolinera
- Un calendario para un año que empieza dentro de once días
Lo que tienen en común es que podrían haber ido a cualquiera. Veinte euros en algo concreto ganan a cuarenta en algo genérico, todos los años sin excepción.