En clase
Cada alumno regala una vez, y cada alumno recibe una vez
Treinta alumnos y treinta regalos, en lugar de los mismos tres niños de siempre. Sortea los nombres y nadie compara lo que recibió con lo que dio.
Montar el sorteo de la claseGratis · Sin cuentas para alumnos ni familias · Listo en tres minutos
Rasca la tarjeta
Por qué el sorteo tiene sentido en un aula
Si se deja a su aire, un intercambio de clase sigue las amistades: los niños populares se van con un montón y los callados sin nada. El sorteo lo elimina del todo: cada uno regala una vez y recibe una vez, y el motivo es el azar y no el lugar que ocupa en clase.
También enseña algo pequeño y real. Guardar un secreto dos semanas, elegir para alguien a quien no habrías elegido, entregar algo delante de los demás: nada de eso está en el temario, y todo se queda.
Cómo organizarlo
- 1
Fija primero un tope bajo
Cinco euros, y dilo en el mismo mensaje que la invitación. Un tope decidido tarde es un tope que algunas familias ya han superado.
- 2
Usa la dirección que lee el correo
Un padre, un tutor o la cuenta de la clase para los alumnos sin buzón. Nadie crea una cuenta y no hay que instalar nada en un dispositivo del centro.
- 3
Marca a los hermanos
Dos niños de la misma casa que se saquen entre ellos: una familia compra dos veces y el intercambio no sale nunca de su cocina.
- 4
Lanza el sorteo
Cada alumno recibe un enlace privado y rasca una tarjeta. Tú ves quién ha abierto la suya, nunca quién sacó a quién, y eso es lo que te permite recordárselo a los tres que faltan.
Mejor decidirlo antes de enviarlo
- Un presupuesto de verdad pequeño
- Cinco euros, no "unos diez". Un tope bajo existe para que ninguna familia tenga que pensarlo; cada euro por encima es una familia haciendo cuentas.
- Di que lo hecho a mano cuenta
- Dilo de forma explícita, en el primer mensaje. Un dibujo, algo horneado, algo construido: los niños hacen mejores regalos que las tiendas, y saca el precio de la comparación.
- Cuenta con el alumno que se olvida
- Habrá uno. Guarda un paquete envuelto en el armario y entrégalo como si siempre hubiera estado previsto: el niño que lo recibe no debe saber nunca cuál era.
- Abridlo todo a la vez
- Treinta niños abriendo por turnos es una hora y la clase perdida. Todos juntos, y luego cinco minutos para que cada uno enseñe lo que le ha tocado.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos alumnos hacen falta?
Técnicamente tres. Funciona con cualquier tamaño de clase, y el sorteo se prepara antes que una lista en la pizarra.
¿Y los alumnos sin correo electrónico?
Usa la dirección de un padre o tutor, o la cuenta de la clase. El enlace es la única llave: ninguna cuenta que crear, ninguna contraseña que un niño deba recordar.
¿Puedo evitar que dos alumnos se saquen entre ellos?
Sí. Señala a hermanos, primos y a quien viva en la misma casa. Si las exclusiones hacen imposible un sorteo válido, Pindao te lo dice antes de que salga un solo correo.
¿Veré quién sacó a quién?
No. Las asignaciones están cifradas y nunca se muestran, tampoco a ti. Tu panel enseña quién ha abierto su tarjeta, que es lo que necesitas para avisar al resto.
¿Y si llega un alumno nuevo en diciembre?
Añádelo igualmente. Pindao lo encaja en el ciclo: solo cambia una asignación existente y solo se avisa a ese alumno.
¿Sirve para los más pequeños?
Sí, con la dirección de la familia para la lectura. Las clases pequeñas suelen rascar las tarjetas juntas en la pizarra digital, y la revelación se convierte en la clase.
Treinta alumnos, treinta regalos, nadie contando
Añade la clase, lanza el sorteo y dejad que cada uno rasque.
Montar el sorteo de la clasePindao